El coro


Gasparina estaba parada en la puerta, lo había pensado mucho y no, ya no podía darse para atrás, le encantaba la música, cantar era su pasión, pero no, no lo hacía bien. Daba un paso adentro o mejor no lo daba, estaba dudando mucho, temía ser rechazada. Desde la puerta escuchaba unas voces melodiosas hermosísimas y se preguntaba si ella alguna vez podría cantar así.

Estaba tan metida en sus pensamientos, que no se percató que alguien la llamaba.

¿Quiénes son los nuevos? Adelante, no te quedes en la puerta, eres bienvenida – decía el profesor del coro mientras se acercaba al piano – A ver ¿Cómo te llamas?-

Mi nombre es Gasparina Turriarte y vengo por la prueba para ingresar al coro, espero me permita participar – dijo Gasparina

Canta cualquier canción que te sepas – dijo el profesor

Voy a cantar un vals. – y comenzó a cantar – Cuando lejos de ti quiera llevar el corazón, violento en su gemir recordaré de tu vivir, su vibración que fue himno de amor, himno de paz, ya no habrá entonces dolor todo será felicidad, y otra vez volveré a ser el errante trovador que va en busca del amor del amor de una mujer se perdió el celaje azul donde brillaba la ilusión vuelve la desilusión vivo sin luz.

Ahora vas a entonar las notas musicales al son del piano: Dooooooooo, Reeeeeeeee, Miiiii.

Bueno está bien eres bienvenida igual. Tu voz es Contra alto. Siéntate para que cantes con los demás.

Gasparina estaba muy emocionada y se sentó.

El profesor siguió evaluando a otra chica nueva que entró por primera vez al coro. A Gasparina le pareció que tampoco cantaba muy bien pero también fue aceptada, ella era Gina y el profesor le dijo que era soprano, pues su voz era muy delgada.

En eso empezó la clase.

Bien chicos ahora vamos a repasar las canciones para nuestra próxima presentación que será en un mes. ¿Quién era la solista?

Yo profesor, voy a hacer la canción de la Rapsodia. – dijo Kelly una chica que ya era antigua en el coro

Y empezó a cantar: Is this a real life? Is this a fantasy? Caught in a landside…………….

Con una voz tan melodiosa y fantástica. En eso le tocó el tiempo al coro. Todos al unísono cantaron: We will no let you go…………..

Y se escuchaba como un coro de ángeles, tanto que los gallos de Gasparina no se notaban. Y el profesor les hacía recordar que respiraran con el estómago y no con la nariz. Gasparina estaba extasiada era todo lo que había soñado hacer. Desde muy niña había aprendido a tocar la guitarra y cantaba pero su prima Aldana le había dicho que era muy desafinada pero que tal vez podría aprender dentro de cien años más o menos.

Bueno ahora haremos un intermedio – dijo el profesor

Hola mi nombre es Jaime, ¿Tu eres nueva verdad? Yo ya tengo un tiempo aquí en el coro – dijo un chico que se acercó a saludar a Gasparina

Hola yo soy Gasparina y me encanta cantar estoy como en las nubes no pensé que me iban a aceptar, pero veo que el profesor acepta a todos.

El profesor es buena gente, el acepta a todos y después les enseña a cantar, ya vas a ver, que vas a aprender – Y se alejó intempestivamente a hablar con otras chicas que lo llamaban.

Jaime era un chico muy guapo. Pero parecía que estaba muy solicitado por varias chicas.

Gasparina no le dio mucha importancia y siguió la clase de música entusiasmada por querer aprender todo sobre el canto.

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