Elsa, la niña que quería pintar

Era un atardecer precioso, los rayos del sol ya atenuados por la caída del sol brillaban con sus mágicos colores carmesí. El día había sido muy largo y Elsa solo quería descansar pues se había quedado hasta muy tarde en el colegio asistiendo a unas clases particulares de recuperación, pues los compañeros de su misma edad ya sabían multiplicar mientras que a ella, aún  la suma se le hacía muy difícil. Una cosa inconsistente a su edad pero que a su mamá se le había metido entre ceja y ceja.
¡Elsa ya deja de mirar al cielo y vamos ya a la casa! – le dijo su mamá
Ya voy mamá, ¿pero, que no ves que bonito se ve el cielo? Lleno de luces y colores, yo ¡como quisiera pintarlo! – suspiró Elsa
Elsa no empieces, ahora vamos a casa, que tienes que hacer tu tarea de matemáticas – replicó su mamá
Está bien – respondió bajando los hombros y cruzando los brazos

Su casa quedaba a pocos metros de la escuela, así que llegaron rápido. Mientras su mamá terminaba de cocinar, ella aprovechaba para ver un poco de televisión.
Elsa lávate ya las manos que vamos a cenar – dijo mamá Enriqueta
¡Ya voy mamá! – respondió
En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo, amén, gracias por la comida que vamos a comer el día de hoy, bendice a mamá, a papá, amén
Elsa terminó de rezar y se dispuso a comer.
Hija, ¿Cómo te fue el día de hoy? – comentó la mamá
Bien mamá, jugamos, cantamos, hicimos tarea, pero lo que más me gustó fue pintar – dijo Elsa
¡Qué bueno! Pero no te olvides que hoy tienes que hacer la tarea de matemáticas que te dejo la profesora.
¿Tengo qué? No podría pintar un poquito siquiera – musitó la niña
Bueno, pero solo un rato, porque después te quedas hasta tarde y tienes que levantarte temprano mañana.
Está bien, gracias por dejarme, prometo que terminaré mi tarea de matemáticas – respondió Elsa
Apenas Elsa terminó de cenar, salió corriendo del comedor, se lavó las manos y fue a su dormitorio. Allí tenía un juego de 100 crayolas de diferentes colores, el juego de crayolas más impresionante que jamás había visto y que su papá le había comprado, al ver la inquietud de su hija por pintar y que le había regalado justo antes de partir a su viaje al Cuzco. Su papá era chofer de carga y llevaba mercadería por la sierra de Perú, era por eso que había temporadas muy largas en las cuales no estaba en casa.
Bueno y ahora ¿Qué pintaré? ¡Ya sé! voy a pintar el paisaje del atardecer que he visto hoy día.
Y así se puso manos a la obra. Dibujó el sol con sus rayos radiantes y sus colores destellantes y ella a un ladito, muy chiquita viendo toda la hermosura de ese atardecer. Estaba a punto de acabar, cuando escuchó la voz de su madre. Elsa ¿ya estás haciendo tu tarea de matemáticas?
Si mamá ya la voy a hacer, pero el dibujo de pronto le llamaba la atención, tanto es así que escuchaba que la llamaban del dibujo.
Elsa, Elsa - le decía una voz – ven aquí
Elsa miraba a todos lados y se sobaba los ojos, pues pensaba que estaba dormida y que era un sueño.
Un destello de luz salió del dibujo y se escuchó una voz - Elsa, no tengas miedo, yo solo quería decirte que…………
En eso se abrió la puerta y mamá entro en la habitación haciendo que la luz desapareciera.
Elsa quería ver si tenías alguna duda de la tarea de matemáticas, pero ya veo que ni siquiera empiezas – dijo mamá
Ya voy mamá, a ver la tarea de hoy es de la tabla del número 5, 5x1=5, 5x2=10, 5x3= 15, 5x4= 20, tengo que dibujar pelotas que representen la multiplicación.
Muy bien, Elsa, cuando termines te lavas los dientes y te vas a dormir
Bendice a mi papá, a mi mamá y a mis amiguitos del jardín. Amén
A medida que se iba durmiendo vio muchas combinaciones de colores y atardeceres, se vio a si misma jugando con mamá y papá en un jardín. Mamá y Papá movían una cuerda para que ella pudiera saltar a través de la cuerda.
Al día siguiente, Elsa se despertó muy temprano, se cepilló los dientes, se lavó la cara, se puso su uniforme y bajó a desayunar.
Buenos días mamá ya estoy lista para ir al Jardín.
Hola querida enseguida te sirvo el desayuno.
En el jardín la esperaba su profesora de aula quien la recibió muy contenta.
La profesora Gina era una maestra de vocación, ella daba mucho amor a sus niños y no le gustaba cuando la directora exigía mucho a los niños en cuanto a saber todos los números y cosas que no iban con la edad de ellos.
-Profesora Gina, ¿sus alumnos ya saben multiplicar? A ver, yo misma voy a tomarles examen oral, ya deben de saber los números.
Alumna Elsa por favor recite la tabla del 2
Elsa era una niña muy tímida, no sabía que decir, le había tomado por sorpresa este examen oral, y se quedó muda muy a pesar de que ella sabía perfectamente hasta la tabla del 5.
Bueno profesora Gina, más tarde necesito hablar con Usted sobre su avance en este salón – la directora era muy exigente y trataba de disimular su enojo.
Atrás de ella estaba la coordinadora que era su sombra y que casi se da un tropezón con un juguete que uno de los niños había dejado tirado.
Si, profesora Gina, vamos a ver su avance – dijo Tita la coordinadora, tratando de quedar bien con la Directora
La profesora Gina respondió – Si, lo que Ustedes digan –
La clase continuó con juegos, música, baile, a los alumnos les encantaba tocar la pandereta al son de los pollitos, Pim pom, arroz con leche, etc.
La directora y la coordinadora hablaron con la profesora Gina, a lo cual la profesora les dio por su lado y les dijo que ella no estaba de acuerdo pero que aceptaba sus críticas.
A la salida, llegó la mamá de Elsa y la profesora le dijo, Señora la felicito, su hija tiene un gusto muy especial por el dibujo, la pintura, los colores, le fascina mucho las artes, tal vez debería incentivarla en este ámbito.
A lo cual mamá Enriqueta respondió: De repente Usted se ha equivocado yo creo que a ella le gusta las matemáticas, es muy buena con los números.
Yo creo que ella va a aprender las matemáticas porque lo tiene que saber para su vida cotidiana, pero lo que la va a hacer feliz son las artes, pero no nos apresuremos dejemos que el tiempo lo decida – dijo con dulzura la maestra al ver que la mamá no quería escuchar.
A veces las personas solo escuchan lo que quieren oír y no necesariamente la realidad.
Cuando llegaron a casa mamá Enriqueta estaba muy pensativa, se había quedado pensando en lo que dijo la maestra.
Elsa se fue a su cuarto a dibujar un poco. En eso escuchó una voz que le decía. Elsa, Elsa, estoy aquí.
¿Dónde?
Aquí, mírame, soy el mago que dibujaste para el día del padre.
Ah sí, me pregunto si me estaré volviendo loca.
No te asustes pequeña. Yo solo quería decirte que no importa las circunstancias, nunca dejes de seguir tus sueños, por más duro que parezca.
En ese momento, Elsa no entendió ese mensaje, solo dijo: Bueno yo solo sé que extraño mucho a papá y quisiera que estuviera conmigo.
-No te preocupes pequeña yo siempre estaré aquí para apoyarte, claro por un tiempo hasta que ya no me necesites-dijo el mago
Gracias Mago.
Pasaban los días en el colegio y de repente un día la maestra dijo que tendrían un Festival para celebrar el día de la primavera.
-Niños, el día 23 de setiembre tendremos el Festival de la primavera, así que prepárense, habrá bailes, comida y concursos de música, dibujo, matemáticas, poesía, espero que todos participen ese día. Voy a escribir en la pizarra los concursos que habrá y los que deseen inscribirse en alguno, escribirán sus nombres debajo de cada concurso- dijo la profesora.
- Elsa ¿a qué concurso entrarás?- preguntó Gladys una niña muy bajita y de suave mirada- yo voy a entrar al de música, ya aprendí a tocar la flauta así que me esforzaré mucho, ¿y tú?
- ¡Bueno a mí me gusta mucho dibujar así que entraré al de dibujo!- exclamó con mucha ilusión Elsa.
Al regreso a casa la mamá de Elsa no estaba muy de acuerdo con la decisión de Elsa de entrar al concurso de dibujo. Pero en su casa le esperaba una sorpresa.
-Papá, papito ya regresaste, cuanto te extrañé- dijo la niña
-Si hija, pero solo por hoy, mañana tengo que partir de viaje otra vez- dijo papá Fernando
-Fernando, quisiera que hablaras con tu hija, se le ha metido en la cabeza entrar al concurso de dibujo- dijo mamá
-Pero, cariño, déjala es tan solo una niña- respondió
En eso sonó el teléfono – Fernando es para ti, es el Señor Gonzales-
Gracias, es la llamada que esperaba – dijo papá
Elsa como de costumbre se fue a su cuarto a dibujar, pero se aseguró de esconder en su chompa algunas galletitas que papá había traído de su viaje.
-¿Mago? ¿Dónde estás?- preguntó Elsa
-Aquí estoy. ¿Qué huele tan rico? ¡galletitas, que rico!- enseguida se devoró todas las galletitas que le había llevado la niña.
-Pero linda ¿Porqué estas algo triste?- dijo el Mago
-Pues verás, mamá no está de acuerdo en que yo entre al concurso de dibujo y además mi papá se va mañana, y si se va no podrá estar presente en el concurso -sollozó la niña
-No te preocupes, si tu papá no está yo te acompañaré, si me llevas a la escuela en esta hoja de papel, yo puedo hacer magia y hacer que de seguro tu ganes el concurso-
¿Harías eso por mí? – se alegró Elsa
¡Claro!, siempre y cuando siempre me traigas algo muy sabroso para comer- respondió el Mago
Al día siguiente en la escuela.
Niños, escuchen, todos los niños que se apuntaron para el concurso de dibujo, van a tener una hora para dibujar algo y los niños con los cinco mejores dibujos son los que van a participar el 23 en el concurso por el Festival de la Primavera – dijo la profesora Gina
Mago, ¿quieres quedarte quieto? Que te van a descubrir-dijo Elsa
Ya, lo que pasa es que aquí hace mucho calor y me sofoco, pero tú no te preocupes, sigue con tu dibujo, yo se que tu ganarás – susurró el Mago
A ver ya se terminó la hora, voy a recoger los dibujos – dijo la profesora
De acá a dos días les doy el resultado, el jurado que los evaluará será la directora, la coordinadora y un representante del Instituto de Bellas Artes y este jurado será imparcial, así que mucha suerte para todos –dijo la profesora
Elsa estaba muy emocionada y hubiera querido saber ya el resultado pero tenía que esperar, ella no lo sabía pero se estaba divirtiendo de lo mejor esperando el resultado.
Los dos días de espera se le hacían como si fuera una eternidad, Elsa estaba muy nerviosa y ansiosa por saber el resultado y las farragosas clases de matemáticas le eran muy pesadas y aburridas.
Al fin llegó el día, la profesora Gina estaba en el pasillo conversando con la coordinadora y al entrar en el salón de clases tenía un sobre amarillo en el brazo.
¡Qué nervios! ¡Qué contendría aquel sobre que la profesora había puesto en su escritorio muy delicadamente!
Niños había pensado esperar hasta después del recreo para darles la noticia, pero ya veo que algunos se están mordiendo los dedos, así que anunciaré a los finalistas que van a participar en el concurso de dibujo. Así que los finalistas son: Andrea García, Gabriel Vásquez, Raul Quenaya, Gerard Hinostroza, y….Elsa Gutiérrez. Así que felicitaciones a los finalistas y les deseo mucha suerte en el concurso. Bueno ahora pueden salir al recreo.
Yeeeeeeh, una avalancha de niños salía por la puerta. -¡Vamos a jugar!- gritaron muchos niños a la vez.
Elsa estaba atónita, no lo podía creer. ¡Bravo, ganaste! – gritó el mago que se escondía en su mochila
Gladys, pellízcame para saber si no estoy soñando – dijo Elsa
¡Auch! Pero no tan fuerte – gritó Elsa
Bueno tú me dijiste que te pellizcara, pero alégrate que vas a entrar al concurso – dijo con alegría Gladys
Pero no sé si mi mamá me va a dejar – dijo preocupada Elsa
No te preocupes, Elsa yo haré magia y la haré entender – dijo bajito el Mago escondido.
A la salida llegó su mamá a recogerla
-Mami, no te vayas a molestar, pero he sido elegida como finalista para…-
-¡Ah, ya sé! Para el concurso de matemática, lo sabía, puesto que eres muy buena- dijo su mamá interrumpiéndola
Llegaron a la casa y Elsa no quiso decir nada, se fue muy triste a su habitación.
El Mago le preguntó -¿Porqué no le dijiste nada del concurso del dibujo?
-Porque no quiero desilusionarla-
Mamá Enriqueta había crecido en una familia muy pobre y no había podido seguir la carrera de sus sueños que era la Medicina, es por esto que trataba de que su hija fuera muy buena en Matemáticas para poder cumplir el sueño que nunca pudo realizar.
Los días pasaban y Elsa no decía nada al respecto. Hasta que un día en su clase de Educación Física:
A ver niños fórmense en dos filas, vamos a correr alrededor del patio, así que no olviden inhalar y exhalar, ustedes son muy jóvenes así que no se retrasen, un dos, un dos, a ver alumna Elsa ¿Qué le pasa?- preguntó el profesor de Educación Física.
Lo siento profesor, pero creo que tengo náuseas y me duele la barriga – dijo Elsa encogiéndose
Esto parece algo serio, mejor vamos a llevarla a un hospital – dijo el profesor.
Enseguida la llevo, profesora Gina, llame a los padres de Elsa, avíseles que la estoy llevando a la posta – dijo la coordinadora.
La señora Enriqueta estaba esperando en la sala de espera de la posta. En eso salió el Doctor.
Doctor, ¿Cómo está mi hija? – dijo Enriqueta
Su hija no está muy bien, el pronóstico es apendicitis, tiene que llenar estas formas para trasladarla a un hospital más grande donde puedan operarla de inmediato –dijo el Doctor
Si, inmediatamente firmaré. Voy a llamar a mi esposo.
Elsa fue operada de apendicitis en el hospital y salió bien de la operación, pero el Doctor le recomendó guardar reposo de 2 semanas en casa
Pero mami, el concurso es mañana – dijo Elsa afligida
No te preocupes querida ya habrá más concursos de matemáticas – dijo la mamá
El día del festival de primavera fue muy pomposo, las profesoras se habían encargado de decorar todas las instalaciones del colegio, hubo música, baile, y los concursos de matemáticas, música, dibujo.
Su amiga Gladys fue a visitarla a su casa
Elsa como te sientes – dijo Gladys
Ya estoy mejor, gracias Gladys
Te cuento, pero espero que no te molestes, gané el concurso de música, fue espectacular, lástima que no pudiste estar allí, tal vez el próximo año. Ten, te traje este dibujo del Mago que se te cayó de la mochila el día que te enfermaste- dijo Gladys
Gracias Gladys, el Mago, pensé que lo había perdido, me agrada mucho que me vinieras a visitar
Y yo me alegro mucho de no haberme perdido – dijo el Mago
La profesora Gina también fue a visitarla
Elsa, quiero decirte que aunque no pudiste participar el Director de Bellas Artes quiere otorgarte una beca para que empieces a estudiar Dibujo en el Instituto
La mamá que estaba escuchando cerca dijo: no sabía que habías quedado de finalista en el concurso de Dibujo
Intenté decírtelo pero no me escuchaste – dijo Elsa
Profesora Gina, ¿De verdad el Director de Bellas Artes piensa que Elsa tiene talento?
Sí, así es señora Enriqueta
Elsa, hija querida, perdóname por no escucharte, de ahora en adelante te prestaré más atención. Ahora tengo una sorpresa para ti.
Papá
Hola cariño, discúlpame sé que lo pasaste muy mal, pero ya estoy aquí contigo, pero eso no es todo, ¿recuerdan que llamó el Señor Gonzales? Es el supervisor del servicio del Metropolitano, he postulado y gané una vacante para ser chofer de los Buses, así que estaré siempre en Lima y ya no las volveré a dejar solas – dijo abrazando a mamá Enriqueta
¡Qué felicidad me invade, me gustaría saltar de alegría, pero todavía me duele!
En la noche alguien fue a despedirse de ella
Mago, ¿Ya te vas?
Sí Elsa, ya me tengo que ir, ya no me necesitas, espero que tengas una vida muy feliz y recuerda seguir siempre tus sueños por duro que parezca
Gracias Mago siempre lo tendré en cuenta







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